Cuatro puntos feminicidas, muchas voces construyendo memoria y esperanza para todas. En la primera, “Yo Vengo a Ofrecer Mi Corazón”, hubo poesía y música en memoria de Samantha, de 2 años, quien fue asesinada a golpes por su padrastro. Después, el feminicida abandonó el cuerpo en la misma calle donde vivían en la colonia Vista Hermosa. En la segunda, “Mi Triste Despedida”, hubo un performance político en memoria de Angélica y Karla, madre e hija asesinadas después de un baile en la colonia Jardines de Morelos. Ambas, de 41 y 16 años, respectivamente, habían salido a bailar para divertirse, pero tres tipos las violaron, torturaron y asesinaron. Después, abandonaron los cuerpos en un lote baldío de la colonia Jardines de Morelos. En la tercera, “¡Ni Una Más!”, también se realizó un performance político, pero ahora en memoria de las víctimas de los (mal) llamados monstruos de Ecatepec de la misma colonia, quienes declararon haber asesinado a más de 20 mujeres durante 6 años. En la última estación, “Para Que No Nos Asesinen por Ser Mujeres”, el acto se hizo en la explanada del Palacio de Gobierno municipal de Ecatepec.