Este proyecto pedagógico nace para fortalecer el arraigo cultural de las y los jóvenes de la preparatoria. Ecatepec es un municipio pluricultural que no reconoce ese gran potencial. En el salón de clases encontré desde hace años esa riqueza, generada por la migración interna de los últimos 40 años. A esta ciudad arribaron personas de diferentes estados como Puebla, Hidalgo, Oaxaca, Guerrero, Veracruz, San Luis Potosi y Guanajuato.
Las nuevas generaciones nacidas en Ecatepec padecen cierto desarraigo cultural dentro de un espacio fragmentado por la urbanización latente y problemas sociales como la violencia y la omisión del estado para atender necesidades apremiantes. En la opinión pública del lugar predomina una imagen distópica y estigmatizante alrededor de la pobreza, la desigualdad social y la violencia.
Diseñamos una práctica pedagógica para recuperar la memoria cultural e identitaria de las y los jóvenes presente en sus hogares. Para ello, pedimos preguntaran a sus padres, madres, abuelas y o abuelos de qué pueblos, municipios y estados llegaron; cuál era su lengua originaria; qué oficios o trabajos tenían; qué platillos de esos lugares de origen comen aún en casa; qué musica escuchan; cuáles son los bailes, rituales o danzas vigentes. Una primera aproximación a las respuestas tuvo lugar en el aula, incluido mi propio testimonio, y el siguiente paso fue completar la información en casa.
Con los datos recabados, cada quien dibujó un árbol intercultural donde las raíces serían el núcleo para escribir, dibujar o decorar con imágenes. El resultado se presentó en clase y de manera libre escuchamos a quien deseara exponerlo. Al final se exhibieron los trabajos en el patio de la escuela.